lunes, 14 de agosto de 2017

miércoles, 14 de mayo de 2014

UNO SE CANSA

Llega el momento en que uno se cansa y se da cuenta que las cosas que hace no sirven... Porque la gente no te entiende, porque a los demás no les gusta como eres, porque das demasiado y "nunca llegaran a recompensarte y ser la mitad de buenos que tu", porque "pueden barrer el piso contigo pero no tienes porqué desquitarte con los demás", porque "no te esfuerzas lo suficiente", porque "debe dejar de mariquiar y dedicarse a lo suyo" o porque "lo único que debe hacer es ser feliz". Frases todas escuchadas en los últimos dos días y que solo me dejan con la impresión que algo falla... ¿Qué hace uno cuando da lo mejor de si y ni siquiera eso sirve? ¿Es eso señal de que tu estás mal? ¿Es señal que estás como davivienda, en el lugar equivocado? Mi mamá me enseño que uno nunca debe dejar las cosas a medias, pero me esta costando terminar... ¿Será cierto eso que una mala actitud es como un neumático pinchado: hasta que no lo cambies no podrás avanzar? ¿Será mejor mantener la actitud serena y amable de muchos que no dicen las cosas de frente y todo lo hacen a espaldas tuyas? ¿Será mas dañino decir lo que sientes sin tapujos que aparentar que todo esta bien y sonreír todo el tiempo? Varias cosas para pensar... por ahora solo quisiera tomarme una pepa y despertar al final del milenio. Definitivamente, pensar es bueno, pero a veces, no pensar es mejor.

martes, 26 de marzo de 2013

EL JUGUETE VIEJO

Todos tenemos un juguete viejo que fue nuestro favorito... Nos hizo reír, nos hizo soñar, nos acompaño en varios momentos de nuestra vida, gozó (y también sufrió) durante mucho tiempo con nosotros.

Pero como el tiempo pasa, más temprano o más tarde aparece otro juguete: más grande, más moderno, más funcional, más colorido... Y nuestro juguete anterior se queda en el baúl de los recuerdos; porque ya no nos interesa, porque no está de moda, porque ya estamos "muy grandes"para jugar con el, porque se dañó, en síntesis, por que ya no nos gusta.

Pero un día, por alguna extraña razón cosmologica llega alguien y se topa con tu juguete viejo y, viéndolo bien, no le parece ni tan feo ni tan raro, es más, le parece bonito, divertido y perfecto para él... Y allí es donde el gen egoísta que hay en nosotros sale a relucir y saca todos los recuerdos vividos, los instantes pasados, los momentos perdidos... Y ya no te parece que tu juguete sea tan feo o anticuado y quieres volver a jugar con el, no quieres compartirlo con nadie, y retomas el tiempo pasado y vuelven tus juegos y sus alegrías.

Pero has cambiado, y lo que antes te divertía, ahora no lo hace, los juegos que jugabas ya no te gustan y vuelves a dejar tu juguete a un lado de nuevo porque otras cosas te atraen más, pero no dejas que nadie juegue con tu juguete viejo, que alguien más disfrute de sus juegos, de su alegría y de su cariño. ¡Por que! Si es tu juguete, nadie más tendría por que hacerlo...

En toy story 3, Andy entregó a la niña todos sus juguetes, pero cuando era el turno del vaquero, su corazón, sus recuerdos de lo vivido juntos, de sus aventuras, hicieron que pensará más de dos veces el hecho de dejarlo, al fin y al cabo, él habia sido su compañero inseparable, quien estuvo con él en los buenos y en los malos momentos... Pero por mucho que él lo quiera, las cosas han cambiado y Andy sabía que lo que le ofrecía Woody, por mucho que se esforzara, ya no produciría en él la misma alegría y la misma sensación de felicidad, así que Andy dejó que el vaquero alegrara a otro tanto como lo hizo con él, porque aunque Woody siempre tendría en su bota grabado su nombre, ya no le pertenecía.

Lo mismo pasa con algunas relaciones, algunos las tratan como al juguete viejo, pero, si algo nos enseño toy story, es que los juguetes también sienten...

jueves, 14 de febrero de 2013

SOBRE LAS ETIQUETAS

Aunque no es que me importe mucho lo que las demás personas piensen, debido a que en los últimos 7 días me han realizado una serie de preguntas de manera reiterativa, creo que lo mejor será dejar claro una serie de puntos acerca de mi:

Vestirme de negro y pintarme las uñas de color oscuro no significa que sea gótica. Escuchar metal no me vuelve satánica. Ponerme botas, doblarme los jeans y tener mechones morados no me hace punketa. Tener un tatuaje no me hace convicta. Usar minifaldas muy mini no me vuelve puta. Usar pantalones, zapatos bajos y tener el cabello corto no me hacen lesbiana. Estudiar (y trabajar) en la universidad nacional no significa que tire piedras. Que me guste la música protesta no me vuelve comunista. Que me guste Hello Kitty no significa que sea fresa. Que me gusten las rancheras no me vuelve ñuca. Que me gusten (y mucho)los comics no me hace friki. Que me guste el manga no significa que sea otaku. Que no vaya a misa no significa que sea atea. Que me guste leer sobre las denominadas "artes oscuras" no me hace bruja. Que no me guste el whisky no me hace abstemia, así como el hecho que me guste la cerveza como sobremesa no me hace alcohólica. Que hable poco no significa que sea una amargada,así como no sonreír mucho y ser estricta no me hace mala gente. Que no me quede con las ganas de expresar mi punto de vista y sentar mi voz de protesta en algunas ocasiones no significa que sea inconforme o egoísta. Que me guste el sexo no me convierte en ninfómana, así como el hecho que no me moleste expresarlo no me hace una cualquiera (porque no lo hago con cualquiera). El que tenga 33 años y no me haya casado no me vuelve solterona ni quedada y NO, no me siento frustrada por ser tan "mayor" y no tener hijos.

Una vez aclaradas estas dudas ¿Podría hacer el favor de dejar de etiquetarme? Como dice la canción: soy lo que soy y me gusta ser como soy. Y si no le gusta, sencillo, no me hable, no me mire, no se me acerque y ya, solucionado el problema.

miércoles, 23 de enero de 2013

SOBRE EL PIROPO

No nos digamos mentiras, a toda mujer le gusta que le digan que se ve bien. Así seas la modelo mas cotizada, la hipster más hipster, una feminista radical o la más llana hija de vecino, a TODAS, SIN EXCEPCIÓN, nos gusta que nos lo digan. Ahora bien, el hecho que nos guste, no implica que nos guste la manera en que ciertas personas lo hacen.

El piropo es un arte y, la verdad, muy pocos son los llamados a formar parte del selecto grupo de los que saben piropear. No es lo mismo que te digan "oye, el día de hoy te ves muy bien"(1), a que te digan "mamita rica, está como para metérselo hasta el fondo"(2). Puede que el sujeto que emitió la primera frase piense (y busque) exactamente lo mismo que el sujeto que emitió la segunda, pero tengan por seguro que el primer sujeto tiene muchas, pero muchas más posibilidades de lograr sus objetivos con la dama en cuestión.

Como vivimos en un mundo tan machista, las mujeres nos vemos enfrentadas a diario a lidiar en el transcurso de nuestras vidas con sujetos más parecidos a los que emiten juicios de belleza como los de la frase número (2).
A medida que pasa el tiempo, nosotras hemos creado un escudo gracias al cual, el hecho que nos digan "quisiera ser helado para que me chupes hasta la última gota pegada al palo", o "están como pa' chuparles ese clítoris" (las dos frases anteriores son de la vida real),ya lo único que nos provocan es un sentimiento de lástima hacia el emisor de dicho "piropo". Y es que todas las mujeres, sin excepción, tenemos lo que con mi grupo de amigas hemos denominado nuestros: FANS ENAMORADOS, esos personajes que por mas fea que te encuentres, emitirán una frase pseudo-morbo-afectiva como: "adiós mamita", "que rica que estás", o cuando ya se creen los Arjona de las cruces: "que rica cuquita tienes", "con esa pierna, pa'que la otra", "morena color de llanta, aquí está tu rin cromado", "tírate un pedo pa'olerte el panty" o "en el hipódromo de mi corazón, tu eres la yegua que más relincha"... Dichos fans incluyen a los porteros, gamines, vendedores ambulantes, loteros y el grupo mas numeroso: LOS RUSOS. Cualquier mujer que pase frente a una obra en construcción escuchará como mínimo un chiflido, haciendo alusión a lo bien que se ve. Como ya les dije, el escudo formado a punta de oír sandeces desde nuestra tierna infancia, hace que nada de esa sarta de barrabasadas nos sorprenda.

Lo más triste es que llega el momento en el cual cuando ya nadie nos dice nada, empezamos a pensar que estamos no solo en la mala, sino que estamos en la inmunda... triste pero cierto. Como me gustaría que eso cambiara y que las niñas de ahora no tuvieran que escuchar las cosas que yo escuché, pero ahora es peor, porque lo escuchan a diario en las letras de reggaeton. Como me gustaría que los hombres dejaran esa costumbre tan plancha y siguieran el sabio consejo proferido por el conejo Tambor de la película Bamby: "si al hablar no has de agradar, te sería mejor callar" (ya se que la frase es de otro, pero a quien primero se la escuché fue a Tambor, lo siento), pero bueno, hasta el día en que no cambie la conciencia de este mundo machista, seguiré escuchando estupideces de mis fans, que algunas veces me alegrarán el día y otras me revolverán el estómago

lunes, 21 de enero de 2013

RAZÓN Y EMOCIÓN

Llega un momento de la vida en el que te pones a pensar en lo que has hecho: tus logros, tus fracasos, tus alegrías, tus tristezas... y lastimosamente, es inevitable hacer comparaciones. Yo se que las comparaciones son odiosas, pero lastimosamente llegan a tu cabeza.

Y comienza la cantaleta del "que hubiera pasado si.." o el "que pasaría si...", esas son, para mi, las peores frases del mundo, las mas aniquiladoras y anuladoras de una persona, porque la trasportan a un lugar imaginario, a un lugar irreal, donde no eres, donde no estas. Y empiezas a ver que los demás tienen lo que tu siempre has querido, que otros obtienen las cosas por las que has luchado, y que muchos (o los mismos), se llevan los méritos que tú deberías haber cosechado.

Y mucho más triste es que por alguna extraña razón cosmológica, el destino, cual proxeneta experimentado, te haga creer que en algún momento esos imaginarios pueden llegar a realizarse, porque la mente humana es tan débil y está tan ávida de realizar sus sueños que muy probablemente sucumba a esa ilusión... aunque racionalmente sepa que eso no es posible, aunque sepa que seguir ese camino te lleve a navegar por dolores y sufrimientos profundos. Razón y emoción se pelean y cuando uno de los dos gana, el campo de batalla está lleno de cicatrices, muchas de las cuales ni el tiempo puede borrar, y son esas cicatrices las que vuelven a iniciar este ciclo, por demás agónico y destructivo de la vida.

Alguien dijo alguna vez: "estoy condenado a ser ladrón de la vida, porque cuando llegué a este mundo, todo lo que quería ya tenía dueño", algunas veces me siento así, y en esos momentos, no se si me domina la razón o la emoción.

martes, 27 de octubre de 2009

EL CORAZON

El corazón es nuestro alter ego, que nos deja hacer muchas cosas que no queremos creer que somos capaces de hacer, al corazón achacamos la dualidad de nuestro comportamiento y algunas veces (muchas veces), sufrimos por causa suya.
¿Qué tiene que ver una máquina hidráulica con nuestros sentimientos? ¿Por qué no somos capaces de aceptar la irracionalidad de nuestros pensamientos? ¿Por qué necesitamos de algo o alguien a quien culpar de nuestros actos o pensamientos?
Cuando sufrimos por asuntos del corazón, estamos demostrando lo frágil que es el ser humano.
Si somos "la obra cumbre de la creación", no deberíamos dejar que cualquier cosa "nos rompa el corazón", pues en realidad, lo que está haciendo es robando una parte de nuestra mente y dejando cada vez, un hueco más grande en nuestra cabeza.
Es por eso que vemos por ahí, personas que van caminando con un gran corazón roto y con la cabeza hueca.