El corazón es nuestro alter ego, que nos deja hacer muchas cosas que no queremos creer que somos capaces de hacer, al corazón achacamos la dualidad de nuestro comportamiento y algunas veces (muchas veces), sufrimos por causa suya.
¿Qué tiene que ver una máquina hidráulica con nuestros sentimientos? ¿Por qué no somos capaces de aceptar la irracionalidad de nuestros pensamientos? ¿Por qué necesitamos de algo o alguien a quien culpar de nuestros actos o pensamientos?
Cuando sufrimos por asuntos del corazón, estamos demostrando lo frágil que es el ser humano.
Si somos "la obra cumbre de la creación", no deberíamos dejar que cualquier cosa "nos rompa el corazón", pues en realidad, lo que está haciendo es robando una parte de nuestra mente y dejando cada vez, un hueco más grande en nuestra cabeza.
Es por eso que vemos por ahí, personas que van caminando con un gran corazón roto y con la cabeza hueca.